lunes, 10 de enero de 2011

Reconstruir

Llevamos varios días dedicados a reparar la casa de Santiago de Chile, que sufrió algunos daños con el terremoto. Entre otras cosas, hemos ido desarrollando técnicas de reparación para muros de adobe, cielos rasos de tela y las innumerables grietas que se encuentran en casi todas las juntas: de muro con muro, de cielo raso con muro, de marcos con muros... Por un lado, esta casa de casi cien años, lo que es mucho para un país con tanto movimiento, tenía una serie de capas de papeles murales y pinturas que, resecas con el tiempo, se rajaron en varios puntos con el movimiento; por otro lado, dicen quee estos terrenos cayeron unos centímetros en la parte posterior, por lo que, si uno es cuidadoso y conocía la casa, se da cuenta de pequeños descuadres. La técnica más efectiva que hemos desarrollado para revocar los muros de adobe, ha sido una mezcla de cemento y adobe (en proporción de 1 a 4) que después empapelamos con papel volantín (papel cometa) antes de darle una capa de pasta de muro (o enduido). Para reparar los cielos rasos, cortamos lino a la medida y lo pegamos con cemento de contacto, luego una delgada capa de enduido antes de pintar: queda perfecto.

Mientras tanto, es decir al mismo tiempo, desarrollo una nueva faceta tuerca con el Land Rover del año 80. En estos pocos días, desde que lo retiré desde el galpón donde un amigo me lo guardó por un año, he aprendido bastante. La idea es aprender los suficiente no solo para emergencias en los viajes que imagino, sino para ir mejorándolo poco a poco en sus detalles. Se parece mucho a Walle-e comparadado con los jeeps nuevos, tiene un aspecto potente pero tierno a la vez.

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