lunes, 7 de diciembre de 2009

Picnic en el Parque Forestal

No lo sé.
Construyes un extraño eje entre mi ex, el abogado y mi desnudez. Además, eso de buena no sé en que sentido entenderlo. Por otro lado (o por el mismo), siento un poco de culpa, tal como tú lo sugieres. No por verdugear a mi ex justo ahora que se le murió el padre, sino por su madre. El abogado, supongo que te lo comentó entonces, con una claridad profesional que en muchos aspectos es mejor que cualquier terapia freudiana, lacaniana o sistemática, lo que sea, me dijo, además, que ahora que el padre se había muerto a mi ex le cambiaba su situación patrimonial. Ni lo había pensado. Así es la muerte. No se tiene compasión ante los hechos más evidentes. Eso por mi ex y el abogado. Ya te dije, no sé dónde poner a mi desnudez en este diálogo. ¿Dónde cabe? ¿Por qué se te ocurrió? Igualmente, pensaba mandarte unos autorretratos desnuda de un metro por dos, recostada, tipo Olympia, para que los pusieras en tu departamentito y no me extrañaras tanto en Santiago. Lástima que no he tenido tiempo más que para bocetear mi angustia frente a un cuerpo que desconozco. Aún así, son bellos bocetos, enorme el formato, por lo que no sé si pintarlos al óleo o acrílicos. O quizás los termine allá. El Parque Forestal me espera verde, supongo, que para que disfrutemos un picnic de sushi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario